Carlos Carranza in Excelsior

La palabra que vence a la muerte inspired Carlos Carranza to write these beautiful words:

 

La invitación a leer va más allá del libro como objeto, es leer a la humanidad a través de sus propias complejidades. Dice Riemen: “Para que sea posible un renacimiento, para convencer a las nuevas generaciones de que hay que leer las obras maestras de la literatura, harán falta mejores argumentos; es decir, habrá que interpretar la verdad del lector que, en el umbral de la muerte, sigue leyendo un libro ‘¡porque cada renglón leído es un enriquecimiento!’” y, quizá, esa luz que nos indica el camino, la certeza de que en medio de esa obscuridad alguien logró construir un faro para que alguien conservara la esperanza. No se necesitan las grandes aventuras y dones de Odiseo para llegar a nuestras propias Ítacas, bajo la sombra de un jardín frondoso, el aroma de un café y escuchando a quienes son nuestra propia brújula.

 

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Katharina Teutsch about Über wahre Grösse

Katharina Teutsch: “Ich finde Rob Riemens Büchlein durchaus inspirierend.”

“Die einzige Antwort auf Unmenschlichkeit ist noch mehr Menschlichkeit. Das wäre dieser humanistische Ansatz.”

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Review in El Tiempo

Obras de escritores holandeses actuales no nos llegan todos los días. Dignos de recordación son, por ejemplo, Cees Nooteboom, Bernlef y Jeroen Thijssen, y ahora nos salta a la vista un intelectual crítico del mundo actual: Riemen. Este humanista nos muestra en su libro cuán eficaz es combinar la filosofía con la literatura y cuán demoledora la combinación de alegoría y sátira política. El recurso a la alegoría le vendría de Goethe, quien la agotó en Fausto (de hecho, nada de gratuita tiene la permanente citación del poeta alemán, tan influyente también en Thomas Mann, personaje del libro de Riemen).

El libro consta de cuatro ensayos tan literarios como filosóficos en los que apuntala la grandeza de, por ejemplo, el pedagogo polaco Janusz Korczak, quien, en 1942, teniendo todas las posibilidades de huir de los nazis, prefirió quedarse con los doscientos niños de su orfanato y asumir con ellos el destino trágico, en un caso ilustrativo de lo que los eticistas reconocen como de valor moral absoluto. Otra historia que conmueve es la del piloto y escritor Antoine de Saint – Exupéry, quien en 1944 también se vio abocado a un final trágico:

“Exactamente dos semanas después de publicado el libro, se marcha a Estados Unidos para luchar junto a los aliados por la liberación de la democracia europea. Al año siguiente, a las 8.45 del 31 de julio de 1944, inicia el vuelo de reconocimiento sobre el valle del río Ródano, despegando de Córcega con combustible para seis horas de vuelo. El objetivo de la misión es preparar la Operación Dragoon, el desembarco de los aliados en el sur de Francia. Debería haber regresado a las 12.30, pero no pudo ser. Ya nunca regresaría a la Tierra.”

Otras celebridades con potencial histórico que dan brillo al libro de Riemen son, entre otros, la musa Clío, Sócrates, Katia Mann y Robert Oppenheimer.

 

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Five star review in El Debate

El autor propone un retorno al alma del humanismo clásico. Formarse aparece como una llamada urgente frente a la banalización moderna. La nobleza de espíritu, entendida como vivir con dignidad, amor y compasión, se presenta como la forma más concreta de resistencia ante la mediocridad y la indiferencia moral. La educación mediante la sabiduría, la virtud y la excelencia, la poesía y la reflexión crítica son instrumentos de salvación ética, no deberes académicos, sino imperativos del alma que preservan la humanidad en medio de la deshumanización creciente.

El título del libro encierra su principio central: la palabra como instrumento de resistencia y trascendencia. Renunciar a la palabra libre equivale, advierte, a renunciar a la democracia y a la humanidad. Frente a la comunicación superficial de las redes y las palabras vacías del discurso político, la poesía y el lenguaje son antídotos de verdad y belleza. Solo las palabras que aman, que enseñan y que consuelan perduran; solo ellas enlazan historia y memoria, conciencia individual y comunidad, vida efímera y permanencia del espíritu.

 

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Dante Augusto Palma reviews La Palabra

La palabra que vence a la muerte es un libro bello, con historias que conmueven y con un mensaje al que resulta imposible oponerse. Con todo, no se puede obviar que es un libro que lleva al paroxismo ciertas miradas binarias y maniqueas presentes por lo menos desde el siglo XVIII: el corazón frente a la razón; el Hombre frente a la máquina; la poesía frente a la lógica; el libro y la educación frente a la barbarie, y todos los lugares comunes de una divisoria que opera en Occidente desde la querella entre la Ilustración y el Romanticismo. Sumemos a esto una lectura simplificada de la actualidad política que ubica cualquier tipo de liderazgo o forma de gobierno alternativa a la de las repúblicas liberales democráticas europeas como parte del eje del mal mesiánico fascista, y el combo es completo.

 

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Review in Nueva Revista

El libro finaliza con una noticia mala y una buena. La mala es la extensión del analfabetismo literario, que impide la concentración en una lectura de verdad y que las palabras traspasen. La buena es que incluso para lamentarse por lo anterior y más allá, en plena confrontación con la muerte o el suicidio de una sociedad, son necesarias las palabras y las seguimos usando: «¡Hay palabras más poderosas que la muerte!», se lee en este libro. Hay esperanza, por tanto. Las palabras son, siguen siendo, el vehículo privilegiado de la verdadera grandeza de espíritu, ya que, «de todas las criaturas de este universo, el ser humano es el único ser lingüístico, es decir, espiritual».

 

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Blog of Francesc Puigcarbó

Este libro no es para leer deprisa. Es para dejarlo reposar, para volver. Para releer una frase y sentir que nos habla directamente. Quizás porque, en el fondo, todos intuimos que algo esencial se está perdiendo. Y que hay que volver a mirarnos en los ojos, a habla con sentido, a vivir con alma. En medio de la oscuridad, Rob Riemen nos recuerda que la palabra puede ser luz. Que el humanismo no es una nostalgia, sino una posibilidad. Que todavía podemos escoger vivir con nobleza de espíritu, con amor por la verdad y respeto por la dignidad humana. Y quizás, como decía el padre de Louis Pauwels, no hay que contar demasiado con Dios… pero es posible que Dios cuente con nosotros. Con cada gesto honesto, con cada palabra que cura, con cada acto que desafía el cinismo con compasión.
 
 La palabra vence en la muerte no es solo un título. Es una convicción. Y quizás, si volvemos a escuchar con el corazón abierto, descubriremos que todavía hay caminos para recorrer. Caminos que no llevan al poder, sino a la verdad. Caminos que no prometen éxito, sino sentido. Caminos que no exigen certezas, sino conciencia y humanidad.
 
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Five star review in GKMM

‘Ova knjiga nije samo zbirka filozofskih razmišljanja, već vodič kroz život koji nas poziva da se zapitamo tko smo i što znači biti čovjek.’

– ‘This book is not just a collection of philosophical reflections, but a guide through life that invites us to ask ourselves who we are and what it means to be human.’

 

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Review by Fernando Mendoza

El arte de ser humanos nos introduce a esa vida a la que nos llevan esos libros que en medio del caos y la ansiedad que nos circunda, nos trae paz, sosiego y esperanza. Pero no solo esa paz que cierra las ojos ante la injusticia, sino esa esperanza de que la humanidad aún puede ser llamada humanidad, que los seres humanos podemos ser más humanos.

Riemen me recordó a Manuel Asís, el amigo que cuidó a su madre y a su tía hasta el último parpadeo, y que me hizo leer a Riemen, éste que fue capaz de cerrar El arte de ser humanos con esta genial frase: “la vida es un misterio inescrutable que nos deja mudos mientras miramos las estrellas…”.

Ojalá podamos mirar las estrellas y que en ese mirar podamos descubrir la grandeza de la Creación y con ella nos acerquemos a los humanos para poner en práctica el arte de ser humanos.

No dejemos de votar. Nos leemos la próxima. ¡Hay vida!

 

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