El Universal announces El arte de ser humanos

En mayo de 2020, en plena pandemia, Rob Riemen recibió un correo de Víctor García Salas, maestro de la UNAM. Sus alumnos del primer año de la carrera de Filosofía leían su obra Para combatir esta era, conocían su célebre Nobleza de espíritu. Una idea olvidada y tenían preguntas para él. El filósofo holandés, que ha sido un crítico feroz de las universidades contemporáneas, se sorprendió de que un grupo de jóvenes se entregara con pasión a reflexionar alrededor de lo “inútil”. Inspirado en Nietzsche decidió responderles. Y sus cartas conforman uno de los ensayos de su nuevo libro El arte de ser humanos. Cuatro estudios.

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Aristegui noticias

En el libro apunta que cada vez conocemos menos la esencia del ser humano, y esto es paradójico si pensamos en el desarrollo o en el avance que debería suponer la Inteligencia Artificial.

Cierto, pero eso algo artificial, es decir, no es real. Tenemos decidir: nos preocupamos por lo que significa ser humanos o nos convertimos en robots. Hacemos planes para ir a Marte, tenemos telescopios que nos muestran estrellas que están a millones de años luz, pero al mismo tiempo, no sabemos cómo cuidar la Tierra ni vivir juntos. Hay otra guerra en Medio Oriente, en México tienen problemas con el narcotráfico. ¡Es una locura! Gastamos millones de dólares en desarrollo tecnológicos, pero en un sentido humanista damos pasos para atrás.

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Gazeta Wyborcza interview

Maciej Stasiński of Gazeta Wyborcza interviewed Rob Riemen.

Rob Riemen: Europę rozrywają nacjonalizmy. Musimy o nią walczyć

Read the full interview in Polish here: https://wyborcza.pl/7,75399,30525307,rob-riemen-europe-rozrywaja-nacjonalizmy-musimy-o-nia-walczyc.html#S.TD-K.C-B.2-L.2.duzy

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– Chcę powiedzieć, że faszyzm to zasadniczo duch wrogi demokracji. A demokracja – co to jest? W 1938 r. Tomasz Mann przejechał Stany Zjednoczone ze wschodu na zachód z cyklem wykładów “From Coast To Coast”. Gromadził w sali po 4,5 tysiąca ludzi, do których mówił przez 2 godziny, w dodatku ze swoim okropnym niemieckim akcentem. Kto by dzisiaj powiedział, że to było możliwe?! Mówił słuchaczom: kimże on jest, emigrant z Niemiec, żeby w ojczyźnie Lincolna i Wilsona pouczać o demokracji. Ale podkreślał też, że demokracja to nie jest prawo głosu oraz wolność słowa. To instytucje demokratyczne oraz przede wszystkim duch sztuki, nauki, religii, wychowania, który dąży do uwznioślenia ludzi, żeby umieli być ludźmi. Bez ludzi wierzących w demokrację i w jej moc ulepszania ludzi, bez świeckiej edukacji liberalnej nie ma demokracji. Inaczej życie publiczne toczy rak, choroba duchowa przeżera społeczny organizm.

Demokracja to cienka warstwa cywilizacji, która krzewi wartości moralne i duchowe i broni nas przed naszymi stadnymi, zwierzęcymi popędami. Nie jest ona masowa – demokracja masowa żyje strachem, nienawiścią, odwetem, chciwością, kłamstwem. Pisał o tym Nietzsche: że kiedy edukacja jest tylko utylitarna, instrumentalizuje drugiego człowieka.

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Neus Tomàs in El Diario about El arte de ser humanos

Rob Riemen: “La gran estupidez de la izquierda ha sido aceptar el neoliberalismo”.

El fundador del Nexus Instituut de Amsterdam analiza en ‘El arte de ser humanos. Cuatro estudios’ cómo solo desde la educación y los valores puede hacerse frente al avance de las ideas totalitarias.

Read Neus Tomàs’ review here.

Presentation at Xavier Graset’s show on TV3

Rob Riemen was invited to Xavier Graset’s show Més 324 to present his book L’art d’esdevenir humà in a conversation with the host.

Watch the clip of the live broadcast of Friday 15 September 2023 here: https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/mes-324/rob-riemen-ens-presenta-lassaig-lart-desdevenir-huma-quatre-estudis/video/6240143/

Publishers Weekly – review

In a book composed of two timely and lengthy essays, “The Eternal Return of Fascism” and “The Return of Europa,” Riemen draws on works of great thinkers to issue a ringing humanist appeal for a return to Enlightenment values. He posits this restoration as the cure for resurgent fascism, defined as “the political cultivation of our worst irrational sentiments: resentment, hatred, xenophobia, lust for power, and fear!” Among others, he cites Marcel Camus, Thomas Mann, Friedrich Nietzsche, and Baruch Spinoza. Riemen’s enthusiasm for those whom Paul Valéry calls the “irreplaceable intellectuals” of the past is, at times, stronger than his analysis of contemporary political reality. For instance, his citation of Mann’s critique of younger people as “collectivist” but politically apathetic doesn’t square with the experience of Trump-era America. Riemen’s insights into how fascism manifests in different societies, though, are piercing. Notably, he echoes Mann in arguing that xenophobia will become more prevalent in America “in the name of freedom.” His erudite essays add an enriching element to the ongoing conversation of a contentious political moment. (Jan.)

KIRKUS – review

Essayist Riemen (Nobility of Spirit: A Forgotten Ideal, 2008), founder of the Nexus Institute, an organization devoted to fostering philosophical inquiry and debate, mounts an impassioned argument for resistance to fascism, which he sees spreading globally.

“We are just at the beginning of contemporary fascism,” writes the author, comparing the current political atmosphere to those of Italy and Germany before World War II, when “demagogues and charlatans” rose to power, each seen as “the antipolitical politician” promising to make his country great again. Fascist techniques, he asserts, “are identical everywhere: the presence of a charismatic leader; the use of populism to mobilize the masses; the designation of the base group as victims (of crises, of elites, or of foreigners); and the direction of all resentment toward an ‘enemy.’ ” The real enemy of Western culture, he maintains, is not an influx of foreign immigrants, nor Islamic fundamentalism, but “the ever-increasing trivialization and dumbing-down of our society.” A society that values “technology, speed, money, fame,” and superficial pleasure—which he calls “kitsch”—is a society in moral crisis. Mass democracy, writes the author, has degenerated into “stupidity, propaganda, claptrap, [and] vulgarity.” It no longer carries out its mission to educate, “to elevate human beings, to enable them to think and to be free.” Riemen draws on many writers who have offered similar critiques of the erosion of values, including the poet Paul Celan, who struggled to make poetry “true again” after the horror of the Holocaust; Primo Levi (an entire civilized people, he wrote, “followed a buffoon whose figure today inspires laughter”); Theodor Adorno, who urged spiritual independence; Winston Churchill, who championed “a kind of United States of Europe”; and Albert Camus, who exalted both the idea of beauty and “the common dignity of man.” Thomas Mann, too, is repeatedly invoked to defend democracy and rail against “egotism, cruelty, cowardice, and stupidity.”

An extremely relevant, urgent call to revive true democracy and acknowledge the perils of fascist ideology.

Laberinto

El director del Instituto Nexus con sede en holanda y uno de los pensadores más destacados en la actualidad ha publicado Para combatir esta era, una mirada aguda sobre el retorno del fascismo en los regímenes supuestamente democráticos. En estas páginas reflexiona sobre el legado filosófico de los autores clásicos, la importancia del lenguaje como proyecto político y el nihilismo contemporáneo. Entrevista

El Cronista

El fenómeno mundial del fascismo y del populismo

Daniel Muchnik

Tanto en Europa como en Estados Unidos, en estos días de aturdimiento político, se sostiene que populismo es similar al fascismo. Esto se dio en días de patoterismo, como el de Donald Trump o el surgimiento en Europa de partidos con propuestas xenófobas, racistas y de negación de todos los cimientos de las democracias liberales, que participan de elecciones o que ya están encaramados en el poder. Entre los representantes populistas en América latina, aunque algunos ya no están, figura sin duda Cristina Fernández de Kirchner.

No faltan teóricos que afirman que el fenómeno de aparición del populismo extremo aparece con la crisis económica de 2008 y sus consecuencias que favorecieron aún más la desigualdad y, en el viejo continente el fenómeno de la inmigración, el otro, el extraño identificado con el peligro. Surgieron políticas duras de contención de la ola de africanos y de víctimas de las guerras de Medio Oriente. Pero no fueron suficientes para calmar a muchos grupos. No hubo reacciones sólo en el Este de Europa sino en la misma Italia. Y hay posiciones xenófobas extremas no sólo en Holanda; las hay del mismo modo en el democrático mundo nórdico Europeo, señalados como los más democráticos y civilizados.

Ya estaban (los skinheads hace años) pero se incrementaron los violentos que dieron pruebas de odio extremo. Quemaron viviendas, azotaron a los extraños. En los ex países que pertenecían a la órbita de la Unión Soviética surgió un nacionalismo populista intolerante, como en el caso de Polonia y Hungría, contaron en sus parlamentos con neo-nazis y algunos de sus dirigentes deslizaron apreciaciones o discursos antisemitas.

En Grecia, un partido abiertamente pro-nazi tiene lugar en el Parlamento.

En el fenómeno populista un o una líder representa las necesidades del pueblo, se consagra como la voz del pueblo, la que cuida los intereses del pueblo y subida a ello dicta, sanciona, excluye , otorga, margina, como se le antoja, arbitrariamente. Todo ello en nombre del pueblo de la que ella es guía consagrada. En otros casos adquiere otras formas. Se conocen la tragedia de las víctimas del militarismo populista, como el de Venezuela

Según el Diccionario de Política de Norberto Bobbio fascismo, entre muchas definiciones existentes, es un sistema de dominación autoritario caracterizado por un monopolio de la representación política por parte de un partido único y de masas, con una ideología fundamentada en el culto del jefe, en la exaltación de la colectividad nacional y el desprecio de los valores del -para el fascismo- individualismo liberal.

En su último trabajo editorial, Rob Riemen (Para combatir esta era-Consideraciones urgentes sobre el fascismo y el humanismo) respetado ensayista, fundador y presidente del Nexus Institute, un foro independiente, señala que el fascismo populista estaba latente en Europa desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Que los millones de víctimas no terminaron de el, como se creía o se escuchaba. Reconoce, empero, que el término populismo es huidizo. Concretamente Riemen dice: “El uso de la categoría populista es tan sólo una forma más de cultivar la negación de que el fantasma del fascismo amenaza nuevamente a nuestras sociedades”. Agrega: “…y de negar el hecho de que las democracias liberales se han convertido en su contrario: democracias de masas que están privadas de espíritu democrático.”

Riemen juzga que una segunda razón por la cual el regreso del fascismo y la pérdida del espíritu democrático se acepta es la vergüenza de ciertos partidos de izquierda que asumen la tradición de la Ilustración de la segunda mitad del siglo XVIII. Sus artículos de fe como el progreso humano, la racionalidad, las instituciones, los valores políticos y sociales como pilares de la sociedad han sido abandonados en los rincones.

En esa dirección el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, confrontando con la Gran Depresión y una Europa Fascista declaró, en marzo de 1933, en su Discurso Inaugural: “De lo único que debemos tener miedo es del miedo mismo”. Roosevelt, político de especial inteligencia y sagacidad era consciente de que las sociedades dominadas por el miedo son sensibles a las falsas promesas de la ideología fascista-populista y sus líderes autocráticos.

En el mismo libro se reproduce una definición del famoso director de cine Federico Fellini, que admite haber sido miembro del movimiento de juventudes fascistas. Considera Fellini: “El fascismo siempre surge de una falta de conocimiento de los problemas reales y el rechazo de la gente -por pereza, prejuicio, avaricia o arrogancia-a dar un significado más profundo a sus vidas. El fascismo no puede ser combatido si no reconocemos que no es más que el lado estúpido, patético y frustrado de nosotros mismos, y del cual debemos estar avergonzados”.

Albert Camus y Thomas Mann no fueron los únicos que, una vez terminada la guerra, asumieron pronto lo que muchos estaban ansiosos por olvidar: el bacilo del fascismo permanecerá virulento en el cuerpo de la democracia de masas. El fascismo nunca es un reto, sino un problema mayor, pues inevitablemente conduce al despotismo y a la violencia.

Que una cuarta parte de la población argentina siga sin importarle que un gobierno robe sin pudor con tal de que su líder vuelva al poder es peligroso. Es generalmente hombre-masa, autoindulgente que se comporta desaprensivamente y no alcanza o no puede pensar. Lamentablemente muchos de ellos conocen un solo idioma: el del uso de la violencia.